PATRICIO TAPIA
Periodista y crítico de la industria vitivinícola
Por: Hugo Sabogal
Recorre el mundo descubriendo los viñedos en sus cuatro esquinas y los reporta en amenas columnas y escritos.
Supe por primera vez de Patricio Tapia en el año 2000, cuando me trasladé a Santiago de Chile para cubrir la industria vitivinícola del Cono Sur.
Una vez instalado en el barrio Las Condes, y animado por mi interés profesional en el tema, comencé a leer sus escritos, publicados periódicamente en el diario El Mercurio. Desde el primer momento, no dudé un minuto en concluir que se trataba de un escritor talentoso y entretenido, que traducía con elegante sencillez un tema —como el del vino— que puede llegar a ser tan complejo e incomprensible como un antiguo texto en arameo.
No me perdía columna o reportaje suyo (es más: los recortaba) y, al cabo del tiempo, logramos encontrarnos personalmente. Iniciamos una diálogo que aún se mantiene, pese a que la distancia física a veces juega en contra nuestra. Hemos soñado proyectos juntos y todo parece indicar que el destino nos está acercando nuevamente. Hace un par de semanas nos encontramos en Bogotá, con motivo de Expovinos 2009, la feria especializada organizada por Éxito, Pomona y Carulla. Patricio fue su invitado especial.
Y si bien es cierto que hoy es una estrella mediática —gracias a sus excelentes documentales sobre los vinos del mundo, transmitidos por el canal elgourmet.com—, he sentido la obligación de decirles a todos aquellos que lo reconocen en la pantalla chica que Patricio es, ante todo, un ameno y certero escribidor. A muchos de quienes lo saludaban con entusiasmo y afecto les decía que lo apreciarían mucho más si leyeran lo que escribe.
De manera que le pedí a Patricio hablar sobre el apasionante tema de la escritura del vino para develar la fuerza interna que lo guía en cada frase. Y esto fue lo que me dijo:
Sus escritos son amenos y claros. ¿Cuánto tiempo tardó en madurar su estilo y qué libros y personas han ejercido la mayor influencia en su trabajo?
Tengo un gran respeto por cierta literatura norteamericana, especialmente por Ernest Hemingway. También por Richard Ford, Raymond Carver, Philip Roth y, en fin, por tantos otros. Lo que intento hacer es comunicar de la misma forma que lo hacen ellos, es decir, de manera directa, sin demasiados adornos. Muchas veces me han dicho que mi estilo es muy seco, que me faltan metáforas. Pues bien, eso lo tomo como un piropo. Dentro de mi área, me gusta como escribe el crítico de vinos inglés Oz Clarke. No tengo su sentido del humor y la verdad es que no me gustaría tenerlo, porque sólo a él le sale bien; sin embargo, me gusta su simpleza. He ido madurando el estilo, transformándolo, quitándole cosas, tratando de desnudarlo lo más posible.
Ya ha logrado un gran reconocimiento gracias a su conducción del programa de televisión y al impacto de la guía de vinos ‘Descorchados’, que se ha ampliado a Argentina y Brasil. ¿Qué otras lecturas de su autoría debiera conocer el amante o aficionado al vino?
Una buena parte de mi estilo puede verse en www.vinorama.cl, un nuevo sitio en internet al que le dedico mucho de mi tiempo. Ahí, junto a otras personas, escribo con total libertad. Y muchas veces nada sobre vino. El vino, en el fondo, es un pretexto. Vinorama tiene mucho de moral de blog, aunque parezca más organizado y mejor diseñado. Ese es periodismo-narrativo, algo que estamos tratando de depurar. El periodismo a secas, ese bien documentado, con chequeo de fuentes y largo trabajo de investigación, lo realizo en el diario El Mercurio, de Chile; en Wine & Spirits, la revista neoyorquina en la que escribo por ya largos años y en donde siempre se aprende. Y también en Epicuro, la revista que tengo en sociedad con un amigo. Aunque trabajo en muchos otros lugares, estos tres espacios sirven como buen ejemplo.
¿Qué otros planes y proyectos de periodismo y comunicación del vino tiene actualmente en el tintero?
Más que planes, lo que tengo son sueños. Por ejemplo, quiero lograr masificar mi trabajo, llegando a la mayor cantidad de gente posible. Quiero rentabilizar aún más mi empresa editorial (la oficina chilena de Simposium Latinoamérica) para, con ese dinero restante, dedicarme a rescatar vinos, tradiciones y viñedos que se están perdiendo. Por ejemplo, por un lado hago una revista masiva para el supermercado Líder, de Santiago, que es una excelente forma de llegar a mucho público, y por el otro, estoy produciendo un libro sobre viejos productores del sur de Chile, cuyos viñedos necesitan mostrarse o, de lo contrario, se irán al carajo. Es, en el fondo, un asunto de equilibrio.
Leer a Patricio siempre será una oportunidad para que todos encontremos en sus columnas reflexiones sobre música, literatura, historia y la vida misma. Y todo, a propósito del vino.
Jun 14, 2009
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1 comentarios:
Lo de ameno en la escritura es muy cierto, leyendo hoy una entrevista a Idelfonso Falcones en el mercurio firmada por Patricio Tapia quise saber algo mas y me encuentro con que lo conocia pero no sabia que era el, todo por el vino. Voy a estar mas atento.
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